
Acompañamiento a personas mayores en zonas rurales
La soledad no deseada es uno de los principales retos sociales que afectan a las personas mayores, especialmente en entornos rurales. En España, cerca de la mitad de las personas mayores de 65 años experimenta algún grado de soledad, una situación que se agrava en territorios con baja densidad de población, escasez de servicios y dificultades de acceso a recursos.
La comarca del Rincón de Ademuz refleja con claridad esta realidad: envejecimiento elevado, dispersión geográfica y una red social cada vez más debilitada. En este contexto, muchas personas mayores viven solas, con apoyos limitados y con pocas oportunidades de participación social.
Una respuesta adaptada al medio rural
El programa Red de Acción Rural nace para mejorar la calidad de vida de las personas mayores en este entorno, reduciendo la soledad no deseada y reforzando su vínculo con la comunidad.
El modelo de intervención se basa en dos pilares clave:
1. Acompañamiento individual
Atención semanal personalizada a personas mayores en situación de soledad, a través de visitas domiciliarias o encuentros cercanos. Este acompañamiento permite ofrecer apoyo emocional, generar vínculos de confianza y detectar de forma temprana posibles situaciones de vulnerabilidad.
2. Socialización y dinamización comunitaria
Organización de actividades grupales e intergeneracionales —talleres, encuentros y espacios de convivencia— que fomentan la participación, fortalecen las relaciones sociales y reconstruyen el tejido comunitario.
Impacto del programa
El programa está diseñado para generar un impacto real y sostenido en el bienestar de las personas mayores:
- Reducción de la soledad no deseada y mejora del bienestar emocional
- Aumento de la autonomía, la autoestima y la capacidad de decisión
- Refuerzo de las redes sociales y del apoyo comunitario
- Mayor vinculación con el entorno y acceso a recursos locales
- Detección precoz de situaciones de riesgo y prevención de la dependencia
Además, el programa contribuye a aliviar la carga de familiares y cuidadores, al tiempo que fortalece la cohesión social en el conjunto del territorio.
Un enfoque cercano, humano y comunitario
La intervención se desarrolla desde una metodología centrada en la persona, combinando acompañamiento psicológico individual con acciones comunitarias. El enfoque prioriza la escucha activa, el vínculo y el respeto a la autonomía, adaptándose a las necesidades específicas de cada persona y a las particularidades del medio rural.
El trabajo en red con entidades locales, administraciones y voluntariado permite ampliar el alcance del programa y consolidar una red de apoyo sostenible en el tiempo.
Idea clave
Combatir la soledad en el medio rural es fortalecer la comunidad.
Acompañar a las personas mayores no solo mejora su bienestar, sino que también contribuye a mantener vivos los territorios.
Justificación del programa
Actualmente el 11,6% de la población española vive en soledad no deseada (4.850.000 personas). El 43% tienen más de 65 años y, de ellas, el 70% son mujeres. Entendiendo el concepto de “soledad no deseada” como: la experiencia personal negativa en la que un individuo tiene la necesidad de comunicarse con otros y percibe carencias en sus relaciones sociales, bien sea porque tiene menos relación de la que le gustaría o porque las relaciones que tiene no le ofrecen el apoyo emocional que desea.
Más de 1.800 pueblos están destinados a desaparecer por falta de población, lo que significa que casi una de cada tres localidades con menos de 1.000 habitantes dejará de existir. El envejecimiento y la falta de servicios se muestran como los principales hechos causantes del despoblamiento.
Existen diversos factores de riesgo que pueden generar soledad no deseada: Vivir solo/a, eventos vitales como la pérdida de un ser querido, la edad, la discapacidad, la falta de salud o la renta. Las personas mayores pueden llegar a cumplir varios o, incluso, todos los factores de riesgo, pudiendo ocasionar su cronificación y aparición de patologías asociadas.
La comarca del Rincón de Ademuz, con 2.218 habitantes, es la 3ª comarca más envejecida de la Comunidad Valenciana (29,4%) y la 1ª con el índice de despoblamiento más elevado, contando con un crecimiento demográfico negativo de -24,29.
Se trata, además, de un territorio muy condicionado por las deficientes comunicaciones y la ausencia de una mínima industrialización que, como se observa en otras comarcas del interior, son dos elementos clave para resistir el riesgo de despoblamiento. El Rincón de Ademuz presenta, además, un elevado índice de dependencia entre sus habitantes (68,26%), relacionados con el envejecimiento.
Las consecuencias de la soledad no deseada en las personas mayores son múltiples y en diferentes áreas de la vida:
- Riesgos en la salud física: problemas cardiovasculares, descenso del sistema inmune.
- Riesgos en la salud psíquica: ansiedad, depresión, trastorno mental grave, deterioro cognitivo y, en sus formas más severas, incluso, pensamientos suicidas.
- Empeoramiento de hábitos saludables: sedentarismo, tabaquismo, mala alimentación, peor calidad del sueño.
- En personas mayores se produce mayor riesgo de caídas, más reingresos hospitalarios, más institucionalización y más atención domiciliaria.
Tanto el aislamiento social real como el percibido están relacionados con un aumento de la mortalidad temprana[2]. Por tanto, se detecta la necesidad de poner en marcha una iniciativa en favor de la mejora de la calidad de vida de las personas mayores en el medio rural, con el fin de fomentar su
autonomía personal y la vida independiente, al mismo tiempo que se apuesta por el acercamiento a su entorno más cercano como estrategia para eliminar barreras para el fomento del bienestar social comunitario.
Hay que destacar que dicha población mayor refiere una preferencia absoluta por permanecer en su entorno habitual, por lo que se pone de manifiesto el reto del presente proyecto que consiste en favorecer la permanencia de las personas mayores en su entorno rural habitual, facilitando aquellos servicios y apoyos de naturaleza social que retrasen su traslado con un familiar o cuidadores profesionales. Se trata, por tanto, de dotar al medio rural de unidad e independencia, generando recursos y servicios propios que revertirán y tendrán una repercusión tanto a nivel de bienestar como en el plano de generación de oportunidades.
Por todo lo expuesto, se fundamenta el presente proyecto con el objetivo de prevenir las situaciones de dependencia y el fomento de la autonomía personal.
Un territorio es amigable con las personas mayores cuando las políticas, los servicios, las estructuras relacionadas con el entorno físico y social de los pueblos y ciudades se diseñan y reorganizan para apoyar y permitir a las personas mayores vivir dignamente, disfrutar de una buena salud y continuar participando en la sociedad de manera plena y activa (OMS).
Periodo de ejecución
Fecha de inicio: 01/08/2023
Tras un primer periodo se realizará una evaluación de la incidencia del programa y su beneficio en las personas mayores y se decidirá su continuidad y/o replicación a otras zonas.
Con la colaboración de:



