
La Fundación Colisée ha participado activamente en la Feria ResilientES de Economía Social, un espacio de encuentro y transferencia de conocimiento celebrado en la Facultad de Derecho de la Universitat de València. Organizada por el Instituto Universitario de Investigación en Economía Social, Cooperativismo y Emprendimiento (IUDESCOOP), con la colaboración de la propia facultad y CIRIEC-España, esta jornada se enmarca en el proyecto europeo ‘ResilientES’, financiado por el programa Interreg SUDOE. El evento ha reunido a fundaciones, cooperativas, entidades financieras y administraciones públicas con el propósito de analizar el papel de la economía social como motor de desarrollo, empleo y cohesión en las zonas de interior y comunidades no urbanas.
Empleo con impacto y el valor de los cuidados en el territorio
El encuentro se estructuró a través de espacios de debate diseñados para contrastar experiencias reales en áreas como el emprendimiento, la vivienda, la innovación territorial y la atención a las personas. La representación de la Fundación Colisée en el foro corrió a cargo de Gabriela Barera, responsable de programas y calidad, y Julio Vallés, responsable de comunicación, quienes aportaron la perspectiva de la entidad en los modelos de intervención social.

En la primera mesa redonda de la jornada, centrada en el empleo con impacto territorial, la Fundación Colisée intervino junto a organizaciones de referencia como Consum y Caixa Popular. Mientras que la entidad bancaria expuso su modelo de proximidad y su respuesta de apoyo financiero tras la catástrofe de la DANA, y la cooperativa de distribución defendió la importancia de generar valor compartido situando a las personas en el centro, la Fundación Colisée focalizó su exposición en los programas de acción social específicos para el colectivo de personas mayores.
Durante la ponencia, se desgranaron las estrategias desarrolladas por la fundación para combatir la soledad no deseada y fomentar la prescripción social, destacando especialmente los proyectos de intervención comunitaria que se llevan a cabo en la comarca del Rincón de Ademuz. Asimismo, se expuso el plan de acompañamiento psicoemocional desplegado tras la DANA, remarcando una conclusión fundamental: la verdadera recuperación de un territorio damnificado va más allá de la reconstrucción material de sus infraestructuras; requiere, de manera imprescindible, reconstruir y sostener los vínculos afectivos, las redes de apoyo vecinal y el cuidado emocional de sus habitantes.
Conectando el entorno urbano y rural a través de la innovación
La feria continuó con un segundo bloque dedicado al intercambio de buenas prácticas entre el medio urbano y el rural, contando con aportaciones de FEVECTA, la Red de Economía Alternativa y Solidaria del País Valenciano, la iniciativa UVEmprén de la Universitat de València y el Ayuntamiento de Aras de los Olmos. El alcalde de esta localidad, Rafael Jiménez, mostró cómo un municipio de pequeña dimensión puede convertirse en un laboratorio territorial de innovación a través de proyectos de soberanía energética y digital, agricultura regenerativa y gestión del agua.
Las intervenciones coincidieron en la urgencia de mejorar la comunicación de la economía social, traduciendo los conceptos abstractos en realidades prácticas y cercanas para la ciudadanía, así como en la necesidad de incorporar las demandas rurales en las agendas de incidencia política. La clausura del foro evidenció que el principal reto del sector no radica únicamente en la creación de nuevas iniciativas, sino en estrechar los lazos de cooperación mutua: conectar la investigación universitaria con las necesidades del terreno, crear puentes sólidos entre las ciudades y los pueblos, y vincular los recursos de las grandes corporaciones con la agilidad de las microentidades para asegurar un desarrollo equilibrado y justo.



